Adiós a la mentalidad de suplicante: Comunicación de igual a igual
Durante mucho tiempo, el reclutamiento se rigió por una jerarquía implícita. Sin embargo, la Generación Z no se percibe como un solicitante, sino como un socio en igualdad de condiciones. Por ello, la comunicación debe ser directa, respetuosa y valorativa. Quien inicie con introducciones extensas o formalismos vacíos, será 'descartado'. Su capacidad de atención es limitada y están habituados a filtrar información. La clave del éxito reside en la personalización del mensaje, haciendo referencia al perfil individual. Demuestre que ha investigado a la persona, mencionando detalles como su campo de estudio o su voluntariado. Un mensaje genérico o de 'copiar y pegar' denota desinterés. En su lugar, debe dejar claro de inmediato el propósito de su contacto y por qué es relevante para el destinatario. Esta actitud de aprecio y consideración aumenta drásticamente la tasa de respuesta.
